Seicho-No-Ie enseña que solo existe el Mundo Perfecto creado por Dios —la Imagen Verdadera— y que todos los fenómenos son manifestaciones de la mente. Al elevar el pensamiento mediante gratitud, oración y acción altruista, se revela la perfección que ya es nuestra esencia. Por eso honramos a nuestros padres y ancestros, cultivamos la armonía en el hogar y practicamos la bondad en el trabajo y la sociedad.
Además, afirmamos la unidad esencial de todas las religiones: un único Dios universal que se expresa de modos diversos en la historia humana. Esta visión inspira respeto, diálogo y cooperación interreligiosa. Como consecuencia natural de reconocer la Vida de Dios en todo, asumimos el cuidado de la naturaleza: reducimos la huella ecológica, promovemos hábitos conscientes —como disminuir el consumo de carne— y apoyamos iniciativas locales de restauración ambiental. Te invitamos a practicar con nosotros meditación Shinsokan, lectura de “La Verdad de la Vida” y acciones de servicio. Practicar diariamente este “modo feliz de vivir” transforma la mente y, con ella, la vida.